Acústica y ruido en coworking: cómo evaluarlos en una visita
Visitar un espacio de coworking puede ser emocionante, pero hay un detalle crucial que muchas veces pasa desapercibido: la acústica y el control del ruido.
Este aspecto puede marcar la diferencia entre una jornada productiva y un día lleno de distracciones.
Evaluar el nivel de ruido y la calidad acústica durante una visita es fundamental si buscas un lugar adecuado para trabajar o para tu equipo.
¿Por qué es tan importante la acústica en un coworking?
El sonido puede influir directamente en tu concentración, productividad y bienestar laboral.
En ambientes compartidos, el control del ruido se vuelve aún más relevante.
No se trata solo del volumen de las voces, sino de cómo el espacio amplifica o suaviza esos sonidos.
Una mala acústica puede generar eco, reverberaciones e incluso fatiga auditiva intensificada a lo largo del día.
Impacto en la productividad
Diversos estudios demuestran que los trabajadores expuestos a ruidos constantes pueden ser hasta un 66% menos productivos.
Además, el ruido reduce la capacidad de procesamiento mental en tareas complejas.
Una atmósfera silenciosa o bien tratada permite mayor enfoque y eficiencia.
La psicología del sonido en el trabajo
El sonido crea ambientes: puede calmar o estresar.
Ruidos como teclados, conversaciones telefónicas o sillas arrastrándose pueden ser altamente molestos para algunas personas.
Por eso, al elegir un coworking, debes evaluar qué tan cómodo te sentirás en ese entorno sonoro.
Aspectos a observar en una visita presencial
Más allá de las fotos o de una videollamada, nada sustituye la experiencia de estar físicamente en el espacio.
Durante una visita presencial, debes poner atención en ciertos indicadores acústicos clave.
- Reverberación: Escucha si hay eco al hablar o caminar.
- Separación de áreas: Observa si hay lugares con privacidad auditiva.
- Nivel de conversación: Nota si puedes oír claramente todo lo que dicen otras personas.
- Ruido exterior: Abre una ventana o revisa si entra ruido de la calle o de construcciones cercanas.
- Aislamiento en salas privadas: Pide ingresar a una sala de reuniones o cabina telefónica para testear su efectividad.
Horarios recomendados para evaluar el ruido
No todos los horarios reflejan la misma intensidad sonora en un coworking.
Intenta visitar el lugar entre las 10:00 y las 13:00, o bien otra vez a media tarde.
Así podrás ver su comportamiento durante horas de mayor actividad.
Infraestructura acústica: ¿qué buscar?
No hace falta ser ingeniero para detectar si el espacio fue diseñado pensando en el confort acústico.
Basta con prestar atención a ciertos elementos físicos fundamentales.
- Materiales absorbentes: Paneles de tela, alfombras, cortinas gruesas o techos bajos ayudan a frenar el eco.
- Distribución del mobiliario: Libreros, plantas y divisores tipo biombo actúan como barreras de sonido naturales.
- Cabinas acústicas: Ideales para llamadas o videoconferencias sin molestar a otros ni ser interrumpido.
Un lugar que prioriza el control acústico suele incorporar elementos visuales que demuestran cuidado en los detalles.
Si ves superficies duras en exceso, como vidrios interminables, techos de concreto o pisos de cerámica sin alfombra, probablemente el sonido viaje más de lo deseado.
Una experiencia real: lo que aprendí visitando cuatro coworking en una semana
Cuando me mudé a una nueva ciudad hace dos años, decidí probar varios espacios de coworking antes de tomar una decisión definitiva.
En una misma semana visité cuatro lugares muy diferentes entre sí, todos con excelentes fotos y reseñas en línea.
El primero estaba ubicado en una zona con mucho tránsito, y aunque tenía ventanas modernas, al abrirlas, el ruido del tráfico era abrumador.
Además, no había cabinas para llamadas, por lo que muchos usuarios hablaban a viva voz desde su escritorio.
El segundo tenía una estética impecable: techos de doble altura, pisos impecables y paredes de vidrio templado.
Sin embargo, no habían considerado la acústica.
Cada paso resonaba, las conversaciones privadas no lo eran, y al final del día salí con dolor de cabeza.
El tercero era un espacio pequeño y acogedor, con mobiliario de madera y paneles acústicos en el techo.
Aunque había más personas de las que esperaba, el ambiente era sorprendentemente silencioso y cómodo.
El cuarto combinaba zonas abiertas y cerradas, y ofrecía una sala insonorizada como biblioteca silenciosa.
Allí, pude hacer llamadas sin molestias ni interferencias de fondo.
Elegí finalmente el cuarto lugar, no porque fuera el más moderno, sino porque claramente entendía la importancia del confort acústico.
Herramientas sencillas para medir el nivel de ruido
Cuando quieres tomar una decisión informada, también puedes apoyarte en aplicaciones móviles gratuitas.
Basta con descargar un medidor de decibelios desde tu smartphone.
En una visita, actívalo unos minutos en diferentes zonas para comprobar el entorno sonoro en tiempo real.
Como referencia, un espacio de oficina ideal tiene entre 40 y 55 decibelios.
Si superas los 60 dB de forma constante, puede que ese lugar no sea el más adecuado.
Preguntas que puedes (y debes) hacer al encargado del espacio
No tengas miedo de preguntar directamente sobre el tema sonoro durante tu recorrido.
- ¿Tienen zonas silenciosas establecidas?
- ¿Las cabinas y salas de reuniones son insonorizadas?
- ¿Cómo gestionan las llamadas o videoconferencias para no saturar las áreas comunes?
- ¿Han realizado tratamientos acústicos en paredes o techos?
- ¿Se permite poner música ambiental, y a qué volumen?
Estas preguntas no solo revelan información clave, sino que demuestran tu interés por trabajar en condiciones adecuadas.
Preguntas frecuentes sobre acústica en espacios de coworking
¿Un espacio silencioso es siempre mejor?
No necesariamente.
Existen personas que trabajan mejor con cierto nivel de ruido blanco o ambiente controlado.
La clave es que el ruido no sea impredecible o disruptivo.
¿Puede un coworking adaptarse luego a problemas de ruido?
En algunos casos, sí.
Espacios bien gestionados pueden instalar materiales absorbentes o reubicar zonas según el feedback de usuarios.
¿Hay coworkings especializados en silencio?
Algunos lugares ofrecen entornos orientados a freelancers técnicos, redactores o programadores que necesitan concentración profunda.
Busca zonas tipo “quiet zones” o espacios con política de silencio estricto.
¿Cómo afecta el clima acústico al networking?
Curiosamente, los espacios con buena distribución acústica fomentan mejores conversaciones, evitando que todos griten para ser oídos.
Esto facilita conexiones más naturales y respetuosas.
Checklist final para tu próxima visita de evaluación
Antes de cerrar tu decisión, asegúrate de tener en mente estos puntos:
- Escucha atentamente durante diferentes momentos del día.
- Identifica materiales absorbentes o superficies duras.
- Haz preguntas directas sobre gestión del ruido.
- Testea el entorno con una app de decibelios.
- Evalúa si el clima sonoro se ajusta a tu forma particular de trabajar.
No subestimes cómo puede afectar tu rendimiento un ambiente cuya acústica no ha sido bien planeada.
Después de todo, el coworking ideal no solo debe ser bonito, sino funcional y cómodo para tus sentidos.
En resumen, la elección de un espacio de coworking debe ir más allá de lo estético o lo económico.
Examinar la acústica y la calidad de ruido durante una visita puede ahorrarte múltiples inconvenientes futuros.
Tu productividad, salud mental y satisfacción laboral dependen, en gran parte, de un ambiente sonoramente equilibrado.
La próxima vez que recorras un coworking, escucha tanto como observas.
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